Cómo armamos el portal de incorporación de inquilinos corporativos para una cartera de oficinas premium en el corredor Panamericana.
El problema no era tecnológico. Cuando un inquilino corporativo firmaba el contrato de un piso completo, el equipo de administración de Pharajon arrastraba entre cuatro y seis semanas para dejarlo operativo: accesos, planos de instalación, contactos de mantenimiento, protocolo de visitas, alta de facturación. Todo circulaba por correo y planillas paralelas, y cada nuevo locatario empezaba de cero. Con tres torres en cartera y rotación de espacios cada vez más rápida, la fricción se notaba en la primera reunión mensual.
La decisión fue construir un portal de incorporación propio, integrado al sistema de gestión de contratos que ya usábamos. No un producto nuevo: un flujo guiado que ordena lo que ya existía. Cada contrato firmado genera un expediente digital con etapas visibles para ambas partes, responsables asignados y fechas de vencimiento. El locatario ve qué falta de su lado; el equipo interno ve qué depende de nosotros.
La resistencia inicial no vino de los inquilinos sino del equipo interno, que veía el portal como una capa extra de control. Lo resolvimos mostrando que reemplazaba planillas, no que se sumaba a ellas. También subestimamos la cantidad de documentación que llega en formato escaneado y sin nombre claro: hubo que agregar validación de archivos y campos obligatorios antes de aceptar una carga.
Otro punto: los plazos de obra menor dependen de terceros que no entran al portal. Ahí el sistema solo registra el estado y avisa cuándo corresponde escalar, pero la gestión sigue siendo humana. Fue importante no prometer automatización donde no la hay.
El tiempo promedio de incorporación bajó de cinco semanas a dos y media, medido sobre once contratos. La documentación quedó centralizada y auditable, lo que simplificó las revisiones trimestrales con los inversores. El portal no reemplazó al equipo de administración: le quitó el trabajo de perseguir papeles y le devolvió tiempo para la relación con el locatario, que es donde se gana la renovación.
Si querés ver cómo aplicamos el mismo criterio en otros frentes de la cartera, podés revisar el caso del flujo de reservas estacionales o escribirnos desde la página de contacto para coordinar una visita a las torres.
Antes de entrar en detalles técnicos, conviene ver cómo se ve el portal en uso. Las imágenes de esta galería corresponden a instancias reales del proyecto: la recepción de documentación, la sala de inducción para nuevos clientes corporativos y las mesas de trabajo donde se revisa cada carpeta antes de habilitar accesos. Cada registro lleva una nota breve para entender qué se está mirando y en qué momento del proceso ocurre.
El primer punto del recorrido es la mesa donde se reciben los legajos de cada inquilino corporativo. Se verifican poderes, constancias fiscales y seguros antes de cargar cualquier dato en el sistema. La idea es simple: ningún acceso se habilita hasta que la carpeta esté completa, porque corregir después cuesta más tiempo que revisar al inicio. En esta instancia también se define quién será el referente operativo de cada cliente dentro del portal.
La sala de inducción se usa para presentar el portal a los equipos de administración de cada cliente. Dura alrededor de una hora y media y cubre tres cosas: cómo cargar solicitudes, cómo seguir el estado de cada trámite y a quién escribir cuando algo se traba. No es una capacitación genérica; se arma con los módulos que ese cliente va a usar según el tipo de contrato que firmó.
Una vez que el cliente entra al portal, todo el seguimiento pasa por un panel de estados. Ahí se ve qué altas están completas, cuáles esperan documentación y cuáles quedaron frenadas por una observación. El panel reemplazó una planilla compartida que se desactualizaba a diario; ahora el estado se actualiza solo cuando alguien mueve la carpeta de etapa. Es la parte del proyecto que más consultas resolvió sin intervención del equipo.
La última etapa del recorrido es la revisión legal. Antes de dar de alta definitiva a un cliente, se contrastan las cláusulas del contrato con los permisos que se habilitan en el portal. Si el contrato incluye acceso a un módulo que el cliente no pidió, se deja fuera; si pide algo que no está cubierto, se escala. Esta instancia evitó varios conflictos posteriores porque obliga a que las dos partes confirmen lo mismo antes de empezar a operar.
Las imágenes corresponden a instancias de trabajo del proyecto y no a un render final. Si querés ver el detalle de cada etapa o coordinar una visita a la sala de inducción, escribinos a info@pharajon.com o llamanos al +54 9 11 0018 7888.
El portal de incorporación de clientes de Pharajon se apoya en un equipo de atención que responde consultas sobre contratos de locación corporativa, documentación de obra y accesos al sistema de seguimiento. Si estás en plena mudanza de oficinas o evaluando un parque industrial, conviene saber de antemano por dónde escribir y cuánto demora cada respuesta.
Escribí a info@pharajon.com para temas de onboarding, altas de usuario en el portal, permisos de acceso a planos o consultas sobre certificación LEED de un edificio en cartera. Adjuntá el número de expediente si ya iniciaste el trámite: eso evita idas y vueltas. Respondemos dentro de las 24 horas hábiles.
Para reprogramar una visita técnica a obra, coordinar el ingreso de un contratista o resolver un bloqueo de acceso al sistema, llamá al +54 9 11 0018 7888. La línea opera de lunes a viernes de 9 a 18. Fuera de ese horario, dejá un mensaje con el nombre del proyecto y el contacto directo: se retoma a primera hora del día siguiente.
Las reuniones de kickoff con inversores y estudios de arquitectura se coordinan en Calle Pública 5, Córdoba, Córdoba, X5000, Argentina. Pedimos confirmar con 48 horas de anticipación para reservar sala y preparar la documentación del proyecto que corresponda.
Tiempos de referencia: primer contacto por correo, hasta 24 horas hábiles. Consultas técnicas que requieren revisión de planos o documentación LEED, entre 2 y 4 días hábiles. Altas y bajas de usuario en el portal de onboarding, el mismo día si el pedido llega antes de las 15. Los reclamos por facturación o cambios de contrato se derivan al área administrativa y suelen resolverse dentro de la semana.
Si tu consulta es sobre facturación, condiciones contractuales o tratamiento de datos, revisá primero la sección correspondiente: política de privacidad y uso de datos y términos del servicio. Muchas dudas frecuentes ya están resueltas ahí y no hace falta abrir un ticket.
Antes de abrir el acceso a un cliente corporativo conviene dejar por escrito los alcances. El portal ordena la entrega de documentación, el alta de usuarios y el seguimiento de cada carpeta, pero no reemplaza la revisión legal ni la tasación técnica. Estas son las precisiones que usamos en cada incorporación para evitar malentendidos durante los primeros meses de contrato.
Dirección de desarrollo corporativo, Pharajon Real Estate
El seguimiento de este proyecto lo lleva el equipo de desarrollo corporativo de Pharajon, con base en Córdoba y trabajo habitual sobre oficinas premium, parques industriales privados y arquitectura comercial con criterios LEED. La tarea concreta en el Client Onboarding Portal fue ordenar el traspaso de información entre la etapa de due diligence y la operación del activo: planos as-built, fichas técnicas de HVAC, protocolos de medición energética por inquilino y el historial de contratos que arrastra cada unidad.
En la práctica, ese traspaso se hacía por correo y planillas sueltas, y cada nuevo locatario corporativo volvía a pedir los mismos documentos. El portal concentra esa carpeta y agrega un registro de quién consultó qué y cuándo, algo que los inversores institucionales piden cada vez más seguido antes de firmar. Si querés revisar el alcance, los criterios de aceptación o el estado de avance, escribinos o pasá por la oficina.
Calle Pública 5, Córdoba, Córdoba, X5000, Argentina. Atención con cita previa para revisar documentación técnica del portal.